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Basta con que sea suficiente — El principio de tolerancia a la ambigüedad en diversos campos

Para que sistemas como el lenguaje, la cognición y la sociedad funcionen de forma estable y eficaz, es más importante aceptar la ambigüedad, la imprecisión y el error que buscar la precisión absoluta. Este principio se llama Principio de tolerancia a la ambigüedad o Principio de tolerancia.

Se manifiesta en:

  • Lingüística: la tolerancia pragmática y la ambigüedad permiten entenderse a pesar de malentendidos.
  • Filosofía y cognición: la lógica difusa, la antifragilidad y el pragmatismo valoran los matices y los resultados prácticos.
  • Teoría de sistemas: la redundancia y el diseño flexible protegen a los sistemas de pequeños errores.
  • Ciencia cognitiva: las heurísticas y la negociación de significado muestran que el pensamiento humano busca “suficiente”.

Aceptar la imperfección da a los sistemas resistencia, adaptabilidad y vitalidad.

 

1. Lingüística: se puede comunicar bien sin ser perfectamente preciso

El lenguaje cotidiano no es blanco o negro. Palabras como “alto”, “bajo”, “aproximadamente” no tienen normas absolutas, pero todos las entendemos.

Muchos lingüistas coinciden: la ambigüedad no es un defecto del lenguaje, sino la clave para una comunicación fluida.

En la conversación normal, aceptamos pequeños errores:

  • Si quedamos a las 3, llegar a las 3:05 no es problema.
  • Incluso si oímos mal una palabra, la comunicación funciona si se entiende la idea principal y la actitud.

Los pequeños errores no rompen la comunicación. Solo muchos errores acumulados crean problemas.

El lenguaje es naturalmente un sistema que permite errores.

 

2. Filosofía y cognición: el mundo no es solo verdadero o falso

Solíamos pensar que todo es verdadero o falso, pero la realidad tiene muchos matices intermedios.

  • Lógica difusa: muchas cosas no son 0 o 1, sino algo intermedio.
  • Antifragilidad: un buen sistema no evita todo error, sino que se fortalece con los cambios y los errores.
  • Pragmatismo: una frase es útil no por ser precisa, sino por ayudarnos a actuar y resolver problemas.

Incluso con pequeños desajustes, la comunicación es válida si nos entendemos y avanzamos.

 

3. Sistemas y sociedad: dejar margen hace que los sistemas sean estables

Los sistemas demasiado precisos y rígidos —máquinas, cuerpos o sociedades— se rompen fácilmente.

Los sistemas estables siempre tienen respaldo y margen:

  • El lenguaje cuenta con sinónimos, tono, expresiones y contexto como información de respaldo.
  • Si una parte se malinterpreta, otras pistas ayudan a recuperar el significado.
  • La idea oriental de “moderación” y “suficiente” es sabiduría: no ser excesivamente estricto permite flexibilidad y adaptación.

Entender a los demás no significa copiar sus pensamientos exactamente, sino captar la idea general.

 

4. Ciencia cognitiva: el cerebro humano busca “suficiente”

Nuestro cerebro no busca la precisión del 100%. Busca velocidad, ahorro de energía y suficiencia.

  • No hace falta entender cada palabra, solo el mensaje central.
  • La conversación no es transmisión de datos, sino dos personas ajustando su entendimiento.
  • Si no entiendes al principio, puedes ajustarte mientras hablas.

Esta renuncia a la precisión absoluta es lo que hace que la comunicación humana sea flexible y viva.